Gauguin y el viaje a lo exótico

5 de noviembre de 2012

Con ocasión de su vigésimo aniversario, el Museo Thyssen-Bornemisza expone las mejores obras del pintor francés posimpresionista Paul Gauguin (París,1848- Atuona, islas Marquesas, 1903). La muestra hace un recorrido  por sus viajes a través de 111 obras, haciendo hincapié en la influencia de sus cuadros polinesios sobre la pintura del siglo XX, el regreso a los orígenes, la atracción por el primitivismo y la concepción etnográfica de lo exótico.



Dos mujeres tahitianas, 1899. Óleo sobre lienzo. 94 x 72,4 cm.


La Sala de Exposiciones Temporales del Museo Thyssen-Bornemisza en Madrid estrenó el 9 de octubre de 2012 la exposición "Gaugin y el viaje a lo exótico" que podrá contemplarse hasta el 13 de enero de 2013.
Venta de entradas al precio de 10 € (sólo esta colección) o 15 € (entrada combinada para las Colecciones Thyssen-Bornemisza). 
Consulta aquí el: Folleto de la exposición.

Antes de dedicarse a la pintura, Gauguin sirvió en la Marina y, más tarde, fue agente de Bolsa. Pero las dificultades económicas y una gran sensibilidad artística le llevaron a buscar la libertad a partir de sus pinceladas.


Parau api (¿Qué hay de nuevo?), 1892. Óleo sobre lienzo. 67 x 92 cm.


Fue discípulo de Camille Pissarro , pero su inconfundible estilo lo forjó a partir de sus viajes por Oceanía. Gauguin visita por primera vez La Martinica en 1887 y allí se confunde con la naturaleza de una forma salvaje y adquiere un estilo único y personalísimo.


Matamoe (Muerte. Paisaje con pavos reales), 1892. Óleo sobre lienzo. 115 x 86 cm.


Una de sus mayores influencias puede encontrarse en Paul Cézanne,sin olvidar su conflictiva relación con uno de sus contemporáneos, Van Gohg (después de convivir un tiempo juntos terminaron menos amigos de lo que empezaron y Van Gohg con una oreja menos).

La obra de Paul Gauguin evoca un componente universal a todos los hombres: la huida hacia lo primitivo, la necesidad de encontrar ese paraiso salvaje en el que ser completamente libre. Ese componente exótico vibra en sus cuadros con una paleta de colores muy vivos. Poco a poco el simbolismo va tomando parte de su obra, convirtiéndose en un elemento fundamental de la misma. En las islas Marquesas, donde pintará sus obras más emblemáticas, muere en 1903 ya sumido en el alcoholismo y abatido por la desesperación de luchar infructuosamente para erradicar los abusos de las autoridades coloniales contra los indígenas.
 
 "Aquí en mi choza, en completo silencio, sueño en violentas armonías entre los olores naturales que me  embriagan. Un deleite excitado de algún horror indescriptiblemente sagrado que percibo emanando de las cosas" 
(cita de Paul Gauguin).


Muchacha con abanico, 1902. Óleo sobre lienzo. 91,9 x 72,9 cm.

 

Licencia de Creative Commons
A intervalos por Edna López tiene licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported License.
Eres libre de compartir este trabajo. Lo que implica: • Reconocimiento de su autoría. • Uso con fines no comerciales.
©Copyright 2011. L.H. Morgan (...a intervalos...) | Política de privacidad y términos de uso | Registrado en Safe Creative